10/12/2016

Ausencias y demás

Publicar en internet es un poco como lanzar una botella con un mensaje al mar. O como tirar un montón de panfletos desde un helicóptero esperando que alguien se agache, coja alguno y lo lea. Por eso uno no puede escribir con una imagen en la cabeza de aquel que va a atenderle y tiene que conformarse con hacerlo para una entidad más o menos difusa, el lector.
Mi lector tiene que saber que escribe alguien cuyos intereses son volátiles, que fluye entre una y otra aficción sin establecerse en ninguna mientras otras preocupaciones sobrevuelan su cabeza.
Cuando empecé el blog, la moda era uno de esos intereses. Me absorbían los blogs de tendencias, me fascinaba ver esas sesiones de fotos tan nítidas, los colores tan bien combinados, las prendas impolutas. Las protagonistas, bronceadas y perfectas. Las casas, blancas, sin un trasto por medio; el maquillaje, divino. Se puede decir que era una víctima de la era Instagram.
Durante mi pico de interés en el mundo blogger; traté de emular, como una niña que anda en los tacones de su madre, ese aura  -aunque huelga decir que con unos resultados mucho menos espectaculares. Ante la falta de ropa, hacía posts sobre conjuntos ajenos. Compartía mis manualidades, aunque estas fueran proyectos de poco interés. Y trataba de encaminarlo como se supone que debía hacerse -con fotografías que tardaba en tomar, títulos preparados, una disciplina para escribir y publicar. Todo esto no hubiese supuesto ningún problema si me hubiese hecho feliz. Pero lo cierto es que yo había comenzado a adquirir una rutina más bien automática, compulsiva, que me hacía perder mucho tiempo y no me daba la sensación de satisfacción que yo pretendía recuperar con mi inversión temporal. Así que dejé de escribir en el blog.

¿Y esto dónde nos deja? ¿Ha muerto Wonder Nana?

No voy a cerrar el blog, me parece demasiado drástico. Me gustaría seguir compartiendo algunas ideas que pueden resultar útiles, al menos para que queden en el dominio público y puedan encontrase: esto incluye manualidades, sobre todo, aunque no descarto algo relacionado con el mundo de la moda. Hay blogs que me sigue gustando leer, aunque ya no lo haga a diario, y siempre me ha parecido un detalle agradable comentar un post bien hecho.
En resumen: sigo viva, estoy desengañada, y cuando veáis un post mío, sabed que lo he publicado porque me apetece, sin ninguna otra pretensión.



-Nana

1 comentario:

  1. Hola Ana. La verdad es que entiendo perfectamente esto que te ha pasado, porque ya han sido varias las veces en las que he estado a punto de tirar la toalla también con el blog. No me gusta eso de transformar un hobby en una obligación y sin recibir un feedback al mismo nivel de nuestro tiempo e ilusión invertidos. Diferente sería si "esto" fuese de lo que viviéramos, pero como no es el caso...
    De todos modos, yo te animo a que sigas, aunque sea sólo de vez en cuando como dices, cuando realmente te apetezca. Personalmente me encanta leer tus posts :)
    Un besito y hasta la próxima :)

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