12/04/2015

El fenómeno bufamanta


Sabes a qué me refiero. La has llevado esta mañana de camino al metro, has metido la nariz dentro para protegerte del frío glacial y te has felicitado por la mejor compra que has hecho en varias temporadas.
Llámalas bufandas mantas, mantas al cuello, bufamantas o súperpañuelos. Con su estampado escocés que nos remite a la comodidad y calidez de las tardes en casa de la abuela, no han conquistado desde sus albores allá por el invierno de 2014.
Son el equivalente a la piel de oso de la Guardia de la Noche y, por su volumen, merecen un capítulo especial en Megaconstrucciones. Entre sus múltiples usos se incluyen el mantel de pícnic, la manta portable, la almohada-collarín y el paracaídas. Más prácticas no pueden ser.

Yo, que sufro una severa alergia a todo lo que se lleva y tengo ya dos kilos en bufandas de lana en mi armario, me inclino por los pañuelos y la lana de la abuela, que son más aislantes que tres sacos de dormir de  Decathlon. Sin embargo, una no puede sino admitir que dentro del burbujeante mundo de la moda se agradece encontrar tendencias que sean coherentes con el clima y realmente cómodas.
Y, en ese mundo en el que todo se hace viejo a los dos meses de aparecer, ¿están los pañuelos manta condenados al olvido, como en su día estuvieron las palestinas? ¿Los condenaremos al rincón más oscuro y lúgubre del fondo de armario cuando la blogosfera decida que las mantas han vuelto a ser cosa del hogar?
Al menos, cuando eso suceda, podremos utilizarlas como cubresofá.

-Nana

6 comentarios:

  1. Yo también creo que las terminaremos usando de cubresofá, jiji Besos!

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    1. Y pasarán de los blogs de moda a los de decoración...

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  2. Yo tengo una... y confieso que aunque estoy cansada de verla, me la sigo poniendo, porque oye... yo en invierno tengo frío ;) jajaj
    Un beso. Vanessa
    http://www.infrontrowstyle.com/

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    1. No son feas, para nada, pero sinceramente ya las he visto demasiado por la calle como para comprarme una. ¡Vivan las bufandas calentitas!

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