10/17/2015

Experimento: washi tape casero


Si no sabéis qué es el washi tape, os lo resumiré en dos palabras: fixo estampado.
Lo descubrí  a la par que exploraba el mundo de los blogs de DIY. Me pareció bonito, resultón si se utiliza con maña, pero, sobre todo, excesivamente caro. Dependiendo del diseño, un rollo de cinta puede costar unos tres euros. Así que, rácana rematada como soy fiel a mi principio de utilizar material que tuviese por casa, me pregunté: ¿Y si me hago mi propio washi tape? ¿Es posible? Bueno, seguid leyendo...

¿Se puede hacer washi tape?

Respuesta: no no os vayáis todavía. No hay forma de transformar una cinta de fixo en una estampada por arte de magia y, si encontráis cómo, podéis decírmelo. Lo que podemos hacer son unas tiras adhesivas estampadas con un diseño impreso, en la cantidad que vayamos a utilizarla: para forrar los bordes de una libreta, para decorar la tapa de una caja...

¿Qué vamos a necesitar?


  • Un folio impreso con el estampado que queramos. Yo, para probar varios, elegí cuatro que saqué de Google.
  • Forro de libros adhesivo.
  • Cinta de doble cara.
  • Tijeras

Comenzamos...

Lo primero que vamos a hacer es pegar el forro adhesivo para que proteja la cinta y le dé aspecto satinado. Recortaremos un trozo del tamaño del folio y lo pegaremos desde un extremo del folio, aplanándolo poco a poco para que no quede aire en medio.

Para el siguiente paso, vamos a trabajar con la cara blanca del folio. Pegaremos la cinta de doble cara sobre la parte correspondiente a la impresa. Problema: la cinta no coincidirá con la foto impresa y probablemente tampoco con el grosor que queráis darle, por lo que, si no escatimáis en fixo, podéis cubrir todo el folio para recortarlo después como queráis.
Si mi mano aparece muy amorfa en todas las fotos, es porque estaba haciendo equilibrios con la otra para echar la foto. Aquí una es multifunción.
Debería quedarnos algo así. Si os sobra forro o cinta de doble cara por los lados, podéis recortarlo para dejarlo más limpio.

Llega el momento crítico: recortar las tiras del tamaño deseado. Y digo momento crítico porque, a menos que tengáis un aparato de papelería para hacer el corte del tirón o un pulso digno de un cirujano, probablemente las tiras no os queden perfectas. Para ayudarme un poco (mi habilidad con la tijera no es precisamente brillante), doblé el papel para que hiciese la forma de la tira.

Y el resultado es algo así:

Pros: Cintas al gusto, perfectamente imperfectas, muy majas y más económicas que el washi tape.
Contras: tamaño limitado, imperfectas, algo más rígidas que la cinta normal.

Yo ya he utilizado algunas para decorar unas cosillas que próximamente os enseñaré por aquí. Además, el binomio forro adhesivo-cinta de doble cara es como la mezcla Art Attack, sirve para todo.

¡Espero que os haya gustado el post!

¿Trabajáis con washi tape? ¿Os planteáis poner el experimento en práctica?

-Nana

10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias! Los estampados que saqué eran una cucada, tengo que buscar más!

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  2. Pero qué cucada y parece fácil!
    xx

    Mónica Sors

    MES VOYAGES À PARIS

    DOUBLE DENIM IN PARIS

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    1. La verdad es que lo más difícil es tratar de recortar las tiras, pero es todo muy básico. Un beso y gracias por tu comentario!

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  3. que chulo!
    juls
    http://www.theulifestyle.com/

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    1. ¡Gracias! Ya ves, las cosas que se le ocurren a uno con tal de racanear jaja

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  4. Amo las washi tape! Me encantó la idea :)
    Saludos bella!
    albenpocaspalabras.blogspot.com

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    1. Yo la verdad es que no las había utilizado nunca y todavía no he hecho mucho con lo que tengo, pero he visto cosas monísimas por internet.
      Un beso! n.n

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  5. Me encanta ;)

    Besitos, buen finde!

    Mónica Sors

    MES VOYAGES À PARIS

    NEW CARDIGAN AND BAG!!!

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