12/29/2014

El Libro de los Portales


Autora: Laura Gallego
Nota: 3/5

Sinopsis
Gracias a una vida de esfuerzo, Tabit ha conseguido ser el estudiante más prometedor de la Academia de los Portales,
el órgano que gestiona esta revolucionaria forma de desafiar las distancias en Darusia. Su proyecto final será un portal para la familia campesina de Yunek, que desea que su hermana estudie en la ciudad.
Al otro lado del país, en las minas, Tash observa que la veta de bodarita (mineral indispensable para fabricar pintura de portales) no es ni una sombra de lo que era, y en la propia academia el enigmático Maese Belban ha desaparecido poniendo en práctica sus extravagantes ideas.
Mientras tanto, alguien está borrando portales por todo el país.
Tabit y su variopinta cuadrilla no habrían podido imaginarse que sus indagaciones los llevarían a entrar en una enrevesada trama que se extiende más allá del tiempo y el espacio.

Opinión (spoilers en colorado, como los tomates y las capas de los maeses)
Creo que disfrutamos más de la lectura de un libro cuando lo hemos escogido en sintonía con lo que nos pedía el cuerpo. Cuando cogí este libro, el mío me pedía un mundo de fantasía, una trama poco espesa y el estilo familiar de Laura Gallego, autora que leía ya de pequeña.
Por tanto, ¿lo he disfrutado? Sí. ¿Es una gran obra de la literatura fantástica? Rotundamente no.

Comenzaré hablando sobre el mundo en que se desarrolla la historia: el país de Darusia. Sabemos que es un territorio cuyas ciudades viven en paz, con una rica actividad económica favorecida por la existencia de los portales. Aunque no se indaga mucho más en el país, se aprecia el esfuerzo de la autora por darle credibilidad en pasajes en los que describe las clases sociales, etc.
 Los portales son una suerte de mandalas (este es aquel "proyecto mandala" que durante mucho tiempo vimos en la página web) que, gracias a un meticuloso diseño y el establecimiento de unas coordenadas que lo localicen, permiten atravesar un de ellos y aparecer por uno gemelo en la otra punta del país. Me gusta mucho la idea de los portales, la historia de su origen en las tribus y todas las innovaciones que van surgiendo a lo largo de la historia.
Por otra parte, todo lo relacionado con la Academia me ha parecido bastante aburrido: asignaturas, profesores...
Este es el mapa de Darusia que Laura Gallego ofrece en su página web. Ignoro si la edición tapa dura lo incluye, pero a mí me habría venido bien.

En cuanto a la trama: la parte de los descubrimientos, los viajes, etc me encanta. Pensaba que los portales azules ya eran lo más de lo más... Lo del portal violeta ya me dejó alucinada. Para qué mentir: está metido con calzador, pero le da una amplitud al mundo de El Libro de los Portales que lo hace mucho más interesante.
Toda la "investigación" de los personajes me resultó bastante caótica (a menudo se resumen lo sucedido unos a otros, imagino que por esta razón) y algunas subtramas, como la de Brot, parecían sobrar. La parte del Invisible y los contrabandistas podría haber estado mucho mejor. A mi parecer, queda poco impresionante.
En resumen: Laura, lo tuyo es la fantasía. Lo de las grandes intrigas y el género policíaco se lo dejaremos a otros autores.

Los personajes son variados, eso hay que admitirlo. Aunque ninguno me haya marcado especialmente, a Tabit le cogí cariño por ser un buenazo (aunque un poco bastante cuadriculado) y a Caliandra porque era una chica vivaz, fuerte e inteligente. Yunek no me llamó especialmente la atención, ni tampoco Rodak (a excepción de su gran salida del armario). Tash me sucitaba bastante mala leche: su historia es muy interesante y es completamente comprensible que haya endurecido su carácter, pero el resultado es irritante. Además, ¿cómo demonios se seguía tragando la gente que era un chico? ¿Y la voz? ¿Y la regla?
Me quedo con maese Belban que, aunque tenga la típica personalidad de científico un poco chiflado y con mala leche, le da color a la trama. No, si al final mi personaje favorito será Yiekele...
Es completamente necesario que recalquemos el dibujo de la edición polaca.
El estilo de escritura es correcto, pero en los diálogos canta mucho que la autora fuerza a los personajes a expresar su carácter. Ejemplo de diálogo ficticio:
TABIT: Todo debe estar milimétricamente calculado. Ahora me marcho a estudiar dieciséis horas seguidas.
CALIANDRA: ¡Yo me dejaré llevar por mis impulsos artísticos!
(TABIT SE ESCANDALIZA)
YUNEK: Eh, Caliandra, soy bastante ceporro, ¿pero a que soy muy mono?
TASH: ¿HABÉIS VISTO LO RUDO QUE SOY?
RODAK: Lo he visto y me gusta. *luna de wa*
MAESE BELBAN: ACABO DE APARECER DESPUÉS DE DÍAS SIN DAR SEÑALES DE VIDA PERO ACTUARÉ COMO SI NADA.
TASH: QUE SOY UN TIPO DURO, ¿EH?
YIEKELE: ¡Yumbi-yumbi kawasee!~ (o algo similar)

(De acuerdo, se me ha ido un poco la olla...)

¿Algo más? Ah, sí... Tal vez a los maeses de la Academia les interese saber que existen las felpas y los gorros de trabajo. Imaginar a una multitud de señores con barba y una trenza me resulta un poco antiestético.
El Libro de los Portales también se apunta a la tendencia de incluir personajes homosexuales o con problemas de identidad sexual, algo que hace la lectura más interesante y da pie a situaciones divertidas o dramáticas.
Como curiosidad, a medida que leía el libro estaba segura de que el país vecino, Rutvia, del que se dice que había estado tradicionalmente enfrentado con Darusia y no tenía portales, estaba intentando hacerse con ellos mediante el Invisible... O también imaginaba un plan a lo Fullmetal Alchemist para convertir todo el país en un portal. Para que veáis cómo se las gasta mi genialidad (ja).

Finalmente (que este post me ha salido muy largo)

¿Recomendable? 
Sí... Pero sólo si te gusta Laura Gallego. En ese caso, ignora toda la crítica de este post (que me ha quedado bastante perro al releerlo), porque lo disfrutarás.

Estáis invitados a dejar vuestros comentarios.

~Hana

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